Después de ver una pequeña introducción a la astrofotografía, voy a hablar del seguimiento. Como dije en el otro artículo, mi interés se centra principalmente en la astrofotografía a foco primario, aunque todos los coneceptos que aquí se explican son aplicables al resto de técnicas. Esto es cierto en casi los casos, aunque nos encontraremos excepciones en cometas, planetas, la Luna y el Sol.
Para poder realizar fotografía de larga exposición (recordemos que la luz que nos llega de los objetos celestes suele ser bastante débil), necesitamos algún artilugio que contrarreste el movimiento de rotación de la Tierra y que el objeto fotografiado se situe siempre en el mismo punto.
De esta manera conseguimos que la luz que nos llega del objeto en cuestión siempre incida sobre los mismos píxeles del sensor, y por lo tanto, tener una imagen correcta de lo que estemos fotografiando.
Se hace imperativo pues, el uso de una montura ecuatorial en la que montar el telescopio, y no sólo eso, sino que además la montura esté motorizada.
Existen en el mercado, modelos de monturas que cumplen de sobra los requisitos mínimos para poder empezar con esto. Naturalmente, cuando estamos hablando de trabajos que precisan en muchas ocasiones de una precisión casi quirúrgica, nos damos cuenta de que la precisión mecánica del aparato es importantísima, casi tanto o más que la calidad de nuestro tubo óptico o cámara.

La idea de que un instrumento dotado de movimiento horario pueda contrarrestar exactamente el movimiento diurno de la Tierra es bastante optimista. Para controlar y corregir las imprecisiones (mecánicas) existen sustancialmente dos métodos: en uno de ellos se utiliza un pequeño telescopio montado en paralelo al instrumento principal y en el otro se emplea parte de la imagen formada por el telescopio principal. En ambos casos el observador debe situar la imagen de una estrella en un punto preciso de referencia (normalmente el centro de un retículo en forma de cruz) y controlar que la imagen de la estrella permanezca inmóvil en el punto inicial. Existe otro método, el autoguiado, que consiste en conectar una cámara sencilla a un ordenador y dejar que un software realice las correcciones necesarias, nosotros vamos a centrarnos en seguimiento manual, ya que el mundo del autoguiado es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

En la imagen superior, un ocular con
retículo iluminado. La mayoría de estos
accesorios incorporan un regulador de
intensidad para evitar que el retículo
deslumbre al observador.

Esta es la imagen que ofrece un ocular con retículo
iluminado. El objetivo del astrofotográfo es que la
estrella permanezca continuamente en el centro
del retículo.
Por lo general, con las distancias focales telescópicas. al cabo de un minuto o dos se observa que la imagen comienza a alejarse del punto de referencia. En cuanto el observador nota una variación, debe hacer coincidir nuevamente la imagen con dicho punto. Puede hacerlo con un variador de frecuencia o un segundo motor que actúa sobre el eje horario, o bien mediante los mandos de movimiento lento de la montura. Habitualmente las monturas preparadas para realizar seguimiento vienen con un mando en el que podemos aumentar o disminuir la velocidad de los motores según sea necesario.
A causa de una puesta en estación imperfecta o de la refracción atmosférica, al cabo de cierto tiempo es preciso corregir también la declinación. Así pues, un instrumento para la fotografía de larga exposición también debe permitir la corrección de esta coordenada. Por lo tanto, y para un resultado óptimo, necesitamos una montura motorizada en los dos ejes.
El aumento óptimo
Para efectuar las correcciones, no siempre es necesario trabajar con muchos aumentos. Los fabricantes de telescopios profesionales aplican a sus sistemas de guía un número de aumentos equivalente al número de centímetros de la distancia focal del instrumento fotográfico. Esto significa que cuando se fotografía con 100 cm de distancia focal, hay que trabajar con 100x en el telescopio guía y así sucesivamente.
Algunos aficionados, en cambio, aplican a sus telescopios aumentos de 300x o 400x, aun cuando utilizan focales modestas para fotografiar. Realmente no es necesario, aunque también ayudará a detectar cualquier mínima imprecisión.
Yo suelo trabajar con 60cm de focal. Mi tubo guía tiene 70cm de distancia focal y lo uso con un ocular de 12,5x y una barlow 2x, lo que quiere decir que hago el seguimiento usando unos 112 aumentos, lo que es suficiente para mi tubo principal.
Pongamos un ejemplo:
Supongamos que queremos fotografiar un objeto celeste con un telescopio que tiene 1200mm de distancia focal. Supongamos además que nuestro tubo guía tiene 600mm de distancia focal. ¿Qué número de aumentos y qué ocular tenemos que utilizar para que todo salga bien?
El telescopio principal tiene 120cm de distancia focal por lo que aplicando la regla que vimos anteriormente, sabemos que debemos aplicar al tubo guía 120 aumentos (120x).
¿Cómo obtenemos 120 aumentos con un tubo guía de 600mm de distancia focal?
El aumento se calcula dividiendo la distancia focal del telescopio por la distancia focal del ocular a utilizar. Es decir, con un tubo de 600mm de distancia focal, un ocular de 20mm nos dará 30x, un ocular de 10mm nos dará 60x y un ocular de 5mm nos dará por tanto 120x.
Ya sabemos qué tipo de ocular tenemos que utilizar, ahora bien. Los oculares reticulados habitualmente son de 12,5 o 10 mm. También los hay de 5, pero como suele ser un ocular bastante caro para el uso que se le da, los aficionados suelen poseer uno.
Pongamos que en nuestro caso disponemos del ocular de 10mm, bastará con acoplarle una lente de Barlow y ya estaremos doblando el poder de aumento de la composición óptica.
Si tenemos el ocular de 12,5mm necesitaremos acoplar una Barlow 3x o conformarnos con guiar con unos aumentos un poco inferiores, la diferencia no será demasiada aunque todo depende de lo exigentes que seamos con la calidad de nuestras fotografías.
La guía fuera de eje
La guía fuera de eje, es un accesorio que se acopla al enfocador del telescopio con el que se va a fotografiar y digamos que “dobla” la imagen que llega al mismo tiempo a la cámara y al observador.

En la imagen una guía fuera de eje de construcción casera por Daniel López
Este sistema tiene la ventaja de que siempre vamos a guiar a la misma distancia focal que el telescopio con el fotografiamos y tiene la desventaja de que en ocasiones es complicado encontrar una estrella guía brillante que se encuentre cerca del objeto a fotografiar.
Otra ventaja de este sistema se encuentra en que reducidos la carga que colocamos sobre la montura y por lo tanto los motores deben tener un movimento más suave.
La principal desventaja de los sistemas de guía fuera de eje son su elevado precio si lo comparamos con el sistema de guía en paralelo, salvo que lo construyamos nosotros mismos.
La astrofotografía a foco primario es la que yo practico con mayor asiduidad y consiste en acoplar una cámara (normalmente réflex o sensor CCD astronómico) directamente al telescopio sin más elementos ópticos intermedios.
La astrofotografía de proyección por ocular, también conocida como digiscoping, que consiste en conectar la cámara a un telescopio, pero esta vez intercalando un ocular. De esta manera conseguimos multiplicar enormemente la capacidad de aumento del telescopio.
Cuando uno empieza a hacer fotografía de larga exposición, se da cuenta de que las cosas son más difíciles de lo que parecen. La teoría es simple, pero llevarla a la práctica se puede volver extremadamente complicado en algunas situaciones.
La blogsfera lleva ya unos días haciéndose eco de que 
Ayer falleció el escritor británico Arthur C. Clarke debido auna insuficiencia respiratoria en un hospital de Sri Lanka.
Con él compartía su interés por la astronomía. Ya de niño, observando la Luna hizo varios dibujos de nuestro satélite y estoy seguro de que al tiempo que observaba dejaba volar su imaginación y sobre la marcha iba inventando la base de lo que años más tarde se traduciría en varias novelas de reconocido prestigio.
Para tener todo el software de tu Linux (Ubuntu por ejemplo) organizado, actualizado y en condiciones lo mejor es que utilicemos la aplicación APT que viene con el sistema. APT es un programa de consola que sirve para instalar, desinstalar y en general gestionar todo el software que tenemos instalado en el ordenador o el que vamos a instalar.
José Luis Comellas será homenajeado en Sevilla el día 1 de Marzo en Sevilla en el Pabellón Fujitsu a las 12:30 de la mañana.
Para los que llevan bastantes años practicando la astronomía, la Guía del Firmamento de José Luis Comellas era una herramienta fundamental para poder navegar entre las estrellas. La experta mano de Comellas, muchos aficionados han recorrido el firmamento grado a grado y minuto a minuto con la misma pasión con la que seguro Comellas escribió su libro. Sin duda, guió con precisión a los aficionados por los rincones del cielo cuando no había internet, ni ordenadores, ni móviles ni observatorios computerizados.
