A los que conozcáis Mathematica, os agradará saber que ahora (y desde hace un tiempo) ya se puede disponer de una herramienta online que hace uso del motor de cálculo del potente programa y que nos servirá para realizar impresionantes cálculos online para su consulta. Se trata de Wolfram Alpha.

En palabras de la propia empresa:
“Today’s Wolfram|Alpha es el primer paso en un proyecto a largo plazo y muy ambicioso para que todo el conocimiento sea inmediatamente calculable por cualquiera. Introduciendo la consulta o el cálculo a realizar, Wolfram|Alpha usará los algorimos adecuados para construir la respuesta”
Hace unos días me topé con una serie de herramientas a través de Internet en las que podéis consultar casi cualquier dato astronómico al instante: cartas celestes, situaciones de planetas, cálculos de masas, comparador de estrellas, comparaciones de exoplanetas, computación de gráficos de las leyes de kepler, cálculo de órbitas de satélites, sondas, etc
Las herramientas están disponibles en esta dirección: Wolfram|Alpha Astronomy Samples.
Vienen varios ejemplos, pero podéis jugar con la herramienta para poder disponer de los datos que le pongáis. Basta con escribirlo en recuadro al caso para que el programa nos muestre rápidamente todos los datos.
Por ejemplo, anoche busqué: Jupiter 19 Jun 2009
El resultado fue el siguiente:
Para colmo, los resultados son descargables en formato PDF, así que podemos guardarlos, imprimirlos o guardarlos en cualquier dispositivo por si los necesitamos en una demostración, charla o cualquier cosa que se os ocurra.
Por si fuera poco, la cosa no acaba ahí, el programa dispone de cientos de aplicaciones más: matemáticas, ingeniería, geología, geodesía, economía, aeronáutica, física, química… la lista es casi interminable.
Todo online y gratuito. Podéis ver ejemplos de todos las herramientas en esta dirección.
¡Directa a favoritos!
La nebulosa Dumbbell también es conocida como M27 o NGC6853 es una nebulosa planetaria situada en la dirección de la constelación de Vulpecula y está a una distancia de 1360 años luz.
La nebulosa Dumbbell fue la primera nebulosa planetaria descubierta, concretamente por Charles Messier en 1764. Visualmente presenta una magnitud de 7,5 y tiene un diámetro de 8 arcominutos, es fácilmente distinguible con telescopios pequeños o prismáticos.
La parte brillante de la nebulosa Dumbbell se expande a una velocidad de 6,8 minutos de arco por siglo, por lo que se le estima una edad de unos 3000 o 4000 años. Según las mediciones de otros observatorios, puede que su expansión sea tan sólo de 1 arcosegundo por siglo y por lo tanto su edad estimada aumentaría hasta 48000 años.
La pequeña estrella central es una enana blanca cuyo radio se estima en 0,055 radios solares aproximadamente. Esto la convierte en la enana blanca más grande conocida.
La estrella central tiene una magnitud de 13,5 y una temperatura de unos 80000 K (tipo O7) y algunas observaciones hablan de que probablemente tenga una compañera.
Es un total de 6000 segundos de exposición a ISO400 con la Canon 350D y el Skywatcher ED80 a f7,5. Autoguiado con tubo guía lunático y QHY5 sobre montura Orion Atlas. Procesado: Pixinsight.
Esta vez no me ha funcionado muy bien el tema del autoguiado, pero tampoco ha llegado al nivel de “fideuá”. Tendré que revisar los parámetros en la próxima salida.
Según Astrometry.net:
(RA, Dec) center:(299.90462631, 22.7137709562) degrees
(RA, Dec) center (H:M:S, D:M:S):(19:59:37.110, +22:42:49.575)
Orientation:-154.16 deg E of N
Pixel scale:2.20 arcsec/pixel
Parity:Reverse (”Left-handed”)
Field size :1.51 x 1.01 degrees
La gravedad, se define como la fuerza teórica de atracción que experimentan entre sí los objetos con masa.

Pero, ¿es esta ley tan simple?, ¿cuál es su mecanismo?. Hay que fijarse y darse cuenta que hablamos de “fuerza teórica”, Einstein demostró que se trata de una magnitud tensorial, un espejismo de una fuerza. En realidad la gravedad deforma el espacio, curvándolo, por lo que una masa (por ejemplo la Tierra), parece atraer al resto de cuerpos.
Newton describió cómo se comporta la gravedad, pero no planteó qué la provocaba, qué mecanismo era el responsable de que la gravedad actuara. Nadie ha proporcionado desde entonces ningún mecanismo, aunque hoy en día ya existen varias hipótesis.
¿Podemos entonces utilizar las matemáticas para describir la gravedad sin un mecanismo que la explique? Pues sí, y de hecho hay que hacerlo, porque de ese modo podemos descubrir más cosas sobre ella y sobre otras partes de la naturaleza.
Se han sugerido muchos mecanismos para la gravedad, pero ninguno de ellos ha conseguido describir el mecanismo de la gravedad sin predecir algún otro fenómeno que no exista (véase el famoso bosón de Higgs).
La gravedad, esa extraña fuerza
La gravedad es una fuerza extraña. Extraña porque no se parece en casi nada al resto de las fuerzas físicas conocidas. Por otro lado, existen analogías bastante fuertes con algunas fuerzas como la de la electricidad. La fuerza de la electricidad viene dad por una constante, con signo menos, multiplicada por el producto de las cargas, y varía de forma inversamente proporcional al cuadrado de la distancia, está dirigida en dirección opuesta: los iguales se repelen, justo al contrario que en la gravedad. Son dos tal vez dos coincidencias muy importantes, y de hecho, las teorías de campo unificado han intentado siempre unir gravedad y electricidad debido a estas semejanzas. El auténtico problema viene cuando medimos las intensidades relativas, la fuerza de la gravitación, es infinitamente más pequeña que la fuerza de la electricidad. De hecho, si escribimos la relación:
![]()
La diferencia es tan grande, que hay pocas constantes en la naturaleza que tengan que hacer uso de ese tipo de exponenciales.
Algunos han relacionado este número con la edad del Universo. Obviamente, no podemos estimar la edad del Universo en años, ya que los “años” son algo invención del hombre, no son naturales. Para ello, los científicos midieron el tiempo que tardaba la luz en atravesar un protón, el resultado se comparó con la edad del Universo y la relación fue de 10^-42. Si esto realmente es así, o es fruto de la casualidad, nadie puede estar seguro, pero si fuera cierto, estaríamos hablando de que la fuerza de la gravedad no sería constante con el tiempo. Aún no lo sabemos, porque para poder medir un cambio en la constante de gravitación universal tendrían que pasar muchos años.
La gravedad y la edad del Universo no están relacionados
Pero sí podemos mirar hacia atrás, e intentar verificar cuáles hubieran sido las consecuencias de que esto fuera verdad. Si esta constante estuviera relacionada con la edad del Universo pongamos un ejemplo:
Nos trasladamos a un periodo de tiempo situado en hace unos mil millones de años, en ese periodo, la edad del Universo era un 10% menor, por lo tanto la constante de gravitación debería haber cambiado también un 10%.
Resulta que si consideramos la estructura del Sol (balance entre masa de su material y el ritmo al que se genera energía), podemos deducir que, si la gravedad fuera un 10 por cien más intensa, el Sol sería mucho más que un 10 por 100 más brillante: el brillo sería la sexta potencia de la constante gravitatoria. Si calculamos lo que le sucede a la órbita de la Tierra cuando la gravedad está cambiando, encontramos que la Tierra habría estado entonces más cerca.
En conjunto y resumiendo, la Tierra estaría aproximadamente a 100 ºC de media. Nada de océanos líquidos, así que la vida no habría empezado en el mar, y posiblemente ni hubiera empezado.
Por estos motivos, se cree que la constante de gravitación no esté cambiando con la edad del Universo, aunque tales argumentos no son más que suposiciones y no demasiado concluyentes, podría haber muchos factores intercediendo.
Comparando la gravedad con otras fuerzas
Si comparamos la gravedad con otras fuerzas, como por ejemplo las interacciones nucleares, tampoco podemos explicar la gravitación. La mecánica cuántica aún no ha sido trasladada a la gravitación. Cuando la escala es tan pequeña que necesitamos los efectos cuánticos, los efectos gravitatorios son tan débiles que la necesidad de una teoría cuántica de la gravitación no ha sido desarrollada en la fecha actual.
Igual que Einstein postuló que las leyes de Newton eran incompletas, hace falta que alguien hoy en día nos diga qué le falta a la relatividad para explicar la gravedad.
Muchos científicos están a la espera de los resultados del LHC, en los que se cree que será posible detectar por primera vez un bosón de Higgs.
El bosón de Higgs es una partícula elemental hipotética, cuya existencia lleva predicha hace bastantes años por el modelo estándar de la física de partículas. El problema es que a día de hoy todavía no se ha podido detectar mediante ningún medio.
Descubrir el bosón de Higgs en el LHC, resolvería probablemente muchas dudas sobre la gravedad, ya que se supone que el rol de esta partícula es la formación de la masa de otras partículas elementales (fotones, bosones W y Z). Los fotones son los responsables de la interacción electromagnética y los bosones W y Z de la fuerza nuclear.
Tiempo al tiempo.
El próximo día 20 de Julio de 2009, se celebra el 40 aniversario de la llegada del ser humano a la Luna. Con motivo de este aniversario, la revista NewScientist ha convocado un concurso en el que ofrece un increíble premio: una roca lunar auténtica.
¿Te gustaría tener una pequeña parte de la Luna? El 20 de julio de 2009 es el 40º aniversario del primer alunizaje. NewScientist está celebrando la fecha con un concurso que ofrece el fabuloso premio. A participar.
Casi todo el mundo puede participar, los requisitos son:
- Tener más de 18 años
- Responder a la pregunta del concurso
- Disponer de una cuenta de correo electrónico válida y facilitarla
La pregunta es bien sencilla: ¿Puedes pensar en algo mejor o más memorable o más gracioso, que pudiera haber dicho Neil Armstrong en lugar de su famosa frase?.
Por si alguien aún no lo sabe, Neil Armstrong tras pisar la Luna, dijo: “Un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”.
La respuesta no puede tener más de 75 caracteres, así que tiene que ser una frase corta.
La frase ganadora se elegirá el 29 de junio y será publicada en la edición del 18 de julio de la revista New Scientist.
El premio
Un pedazo de Luna. Literalmente. El pedazo de Luna, es parte de un meteorito lunar encontrado por el coleccionista francés Luc Labenne. Es una roca de poco más de un gramo y tiene certificado de autenticidad de los investigadores de la Universidad de California.

¡No dejéis de participar!
Enlace al concurso: Gana una roca lunar
Hay que reirse un poco…
¿Alguien se siente identificado?
Primera prueba de autoguiado… exitosa! Ni un problema con la QHY5 y el tubo guiía de Lunático, todo funcionando desde el primer momento con PHD Guiding.

Integración de 7200″ de exposición a ISO200 para un cúmulo que se queda algo pequeño para mi Skywatcher ED80, pero en esta época del año es lo que hay. La Canon 350 que uso parece que ya muestra algunos signos de desgaste del sensor en forma de ruido, o tal vez será que aquí en Sevilla ya hace bastante calor incluso de noche. Una CCD refrigerada creo que sería mejor opción en esta época, pero el bolsillo manda.
Este cúmulo globular se encuentra a una distancia de unos 7,6 kiloparsec en la dirección de la constelación de Ophiuchus. Es un cúmulo globular bastante vetusto, pertenece a una población de cúmulos globulares bastante antiguos.
Hay pocas estrellas que destaquen por su colorido, ya que las estrellas de la secuencia principal que pertenecen a este cúmulo suelen aparecer “grises” en las fotografías. Destacan las gigantes rojas y algunas azules. Otra particularidad es que en este cúmulo se han registrado pocas estrellas variables, 4 de las que yo tenga noticia.
Las características poco usuales de este cúmulo no son moco de pavo, aquí tenéis un documento profesional de 9 páginas que habla sobre las rarezas de este cúmulo: THE UNUSUAL LUMINOSITY FUNCTION OF THE GLOBULAR CLUSTER M10.































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