Resolución y atmósfera

Muchas veces, cuando hablamos de telescopios y observación, hablamos del poder de resolución y de cómo las aperturas más grandes son capaces de resolver más detalles que aperturas más pequeñas. También se habla en astrofotografía de la resolución por pixel, la capacidad que tiene nuestro conjunto óptico para resolver detalles del cielo.

Sin embargo, muchas veces nos olvidamos de uno de los factores más limitantes en la óptica del telescopio: la atmósfera. Siempre se habla de que un telescopio con mayor apertura, tiene más resolución que uno telescopio con apertura más pequeña, pero eso sólo sería cierto si no existiera la atmósfera y el factor más limitante sería el de la difracción (dejando de lado nuestras habilidades).

En la imagen superior podemos comprobar los devastadores efectos que puede tener en una óptica de alta resolución, el hecho de tener alta turbulencia atmosférica. Este efecto puede darse también por una incorrecta aclimatación del telescopio.

Podemos decir entonces, que el estado de la atmósfera, limita el poder resolutivo de nuestras ópticas, convirtiéndolas según el caso, en ópticas equivalentes de menor diámetro.

¿Si voy a tener este problema?, ¿porqué comprar un telescopio de gran apertura?

Hay métodos en astrofotografía, que permiten mejorar la imagen que ofrece nuestro telescopio.

Hay algunos métodos, todos ellos, basados en el hecho de que la fluctuación de las capas de la atmósfera, responsables de la turbulencia, y por consiguiente de la deformación del frente de onda que nos llega del objeto observado, a veces es tal, que las deformaciones del frente de onda es menor a un radian. Hablando en plata, diremos que hay momentos de “lucidez” atmosférica en los que ésta, se comporta casi como si fuera casi estable y por lo tanto podemos aprovecharlos para mejorar el resultado de la imagen final. En tales casos la imagen en el plano focal se acercará en gran medida a la resolución que nos permita el diámetro del telescopio.

Estos métodos utilizan las imágenes proporcionadas por esos “momentos mágicos”, alineándolas y promediando sus señales para obtener una imagen resultante de alta calidad, con una resolución bastante mayor que la que nos permite la atmósfera en instantes de tiempo más prolongados.

Existen otros métodos utilizados por equipos más profesionales, que consisten en utilizar varios telescopios tomando imágenes de similar resolución y del mismo objeto o sistemas de óptica adaptativa que realizan correcciones en tiempo real sobre la atmósfera. Ya que este tipo de métodos, hoy en día, quedan fuera del alcance de un aficionados con equipos de iniciación o intermedios, los excluiremos.

¿Qué velocidad tienen estos instantes?

Esos instantes “mágicos” suelen tener una duración de entre 10 y 50 ms. Este tiempo es el tiempo promedio aproximado en el que una parte de la atmósfera puede permanecer estacionaria.  El área en el que la atmósfera permanece estacionaria durante esos pocos milisegundos, se denomina campo isoplanático. De ahí que el mejor método sea grabar un vídeo del que luego extraer las imágenes de mejor calidad con software como Registax.

Esto quiere decir, que cuando conectemos la cámara a fin de obtener el vídeo o las imágenes que después utilizaremos para procesar, conviene que situemos el tiempo de exposición en un valor situado entre 10 y 50ms. Si no nos llega suficiente exposición o el objeto brilla demasiado, deberemos utilizar otros parámetros como la ganancia para ajustar el nivel de exposición.

Es importante no confundir el tiempo de exposición con los FPS (frames per second), que es la frecuencia con que se toman los fotogramas de un vídeo. Y no hay que confundirlo, pero no quiere decir que no sean datos relacionados, esto quiere decir que si escogemos como tiempo de exposición 1/15 s, podremos grabar un vídeo con un máximo de 15 FPS (en un segundo, quince fotogramas).

El poder de resolución del telescopio

Cuando se habla del poder de resolución de un telescopio (mucho más importante que el nivel de aumentos), nos referimos a la distancia angular mínima de separación entre dos objetos celestes que la óptica es capaz de distinguir. El poder de resolución, como decía al principio, depende directamente de la apertura del telescopio y será mayor cuanto mayor sea la apertura de la óptica.

Calcular el poder de resolución de un sistema óptico perfecto es tan sencillo como utilizar la siguiente fórmula que el astrónomo inglés, William Rutter Dawes, desarrolló. Hay que tener en cuenta que este cálculo se realiza teniendo en cuenta condiciones perfectas y que no tiene en cuenta la turbulencia.

El poder de resolución, teniendo en cuenta lo dicho anteriormente, depende del diámetro (representado por D), y la longitud de onda que se esté captando (representada por λ).

R= 1,22 λ/D

Así pues, vemos cómo también el poder resolutivo del telescopio depende de la longitud de onda que estemos observando.

En algunos sitios veréis la fórmula R=122/D. Esto es porque para un cálculo “rápido” o de un objeto que emite en muchas longitudes de onda (por ejemplo un planeta), se ignora el valor de la longitud de onda. El valor 1,22 o 122 se puede usar indistintamente según usemos D en centímetros o milímetros respectivamente.

Veamos un ejemplo:

Tengamos en cuenta que tenemos un telescopio de 150 mm de apertura, si aplicamos la fórmula:

(resultados redondeados a dos decimales)

R=122/150= 0,83″ de arco

Para un telescopio de 200 mm:

R=122/200= 0,61″ de arco

Para un telescopio de 250 mm:

R=122/250= 0,49″ de arco

Como vemos, a mayor diámetro, más resolución, por lo tanto valores más bajos de R significa que la óptica resuelve detalles más finos.

Estas serían las resoluciones máximas que podrían llegar a alcanzar estos telescopios. Ahora bien, tendremos el límite en la atmósfera. Habitualmente una atmósfera “estándar” permite aprovechar aproximadamente resoluciones de 1″ de arco, y en situaciones de muy buen seeing, 0,5″ de arco (será poco habitual). Ver: ¿Qué es el seeing?.

Para hacernos una idea, la atmófera, en los observatorios situados a gran altitud, en las montañas, pueden alcanzar resoluciones de 0,4″ de arco.  En sitios menos propicios para la observación, es difícil que el seeing baje de 1″

¿A qué resolución por pixel trabajo?

Para calcular la resolución por pixel a la que trabajamos existe otra fórmula, que se aplica de la siguiente manera:

R=206,264 x Tamaño del píxel de la cámara/ Distancia focal

Por ejemplo, supongamos que disponemos de una cámara cuyos pixeles tienen un tamaño de 5,2 micras y que trabajamos con un telescopio de 1500 mm de distancia focal.

R= 206,264 x 5,2/1500 = 0,72″ de arco por pixel

Poder resolutivo del conjunto cámara-telescopio y criterio de Nyquist

Bien, hasta ahora, hemos calculado cuál es la resolución máxima que puede dar nuestro telescopio y cómo calcular la resolución por pixel de trabajo. Pero eso no es todo, en astrofotografía hemos de aplicar el llamado criterio de Nyquist.

Sin entrar en más complicaciones a fin de no alargar el artículo demasiado, el criterio de Nyquist dice que en la  combinación cámara-telescopio, para no perder la información que nuestro telescopio es capaz de resolver, es necesario que, al menos, 2 pixels del sensor de la cámara cubran el detalle más fino que el telescopio sea capaz de resolver, o sea, que el poder resolutivo ha de estar muestreado por, al menos, 2 pixels.

Parece que nunca acabamos, pero ya casi está.

Como ahora debemos tener en cuenta que tenemos que cubrir dos píxeles en la resolución, utilizamos la fórmula anterior dividiendo el tamaño de píxel por dos:

Como debemos muestrear con al menos dos píxeles y la resolución que calculamos antes era de 0,72″ de arco por pixel:

0,72″/2=0,36″ de arco por pixel.

Ésta será la resolución que utilizaremos a partir de ahora. Debemos calcular qué focal necesitamos para poder trabajar a esa resolución y poder utilizar el potencial del telescopio, cumplir con el criterio de Nyquist e intentar resolver toda la problemática presentada antes. Para ello despejamos la distancia focal en la fórmula anterior, de esta manera el resultado de la fórmula nos dará como resultado la distancia focal que debemos utilizar:

Distancia focal = 206,264 x Tamaño del píxel de la cámara / R

Distancia focal = 206,264 x 5,2 / 0,36 = 2979 mm, es la focal óptima

Como la distancia focal original del telescopio era 1500 mm y la distancia focal óptima es de 2979 mm, deberemos utilizar una lente de barlow 2x (2979/1500 ≈ 2)

Conclusiones y más información

Está claro que todo esto es teoría y hasta que no se llega al “campo de batalla”, uno no llega a tener claro todo esto. La experiencia manda. En muchas noches es probable que la atmósfera nos juegue una mala pasada por mal seeing o que tengamos que bajar la resolución del equipo para poder realizar la fotografía con garantías. Pero está bien conocer una base para poder forjarse un criterio con el que seleccionar el equipo adecuado según el trabajo que queramos realizar. No se trata de aumentar resolución a lo loco, hay quien recomienda barlows 5x para refractores cortos como el ED80, cuando lo único que vas a conseguir es aumentar el tamaño sin mejorar la resolución y por lo tanto obtendrás una imagen carente de detalle. Y tampoco se trata de quedarnos cortos o utilizar conjuntos de cámara-telescopio que estemos utilizando por debajo de sus posibilidades reales. Lo dicho, un par de cuentas y ya sabréis cómo sacar todo el provecho posible a vuestro equipo, y después, si queréis experimentar, está en vuestras manos.

Tampoco hay que olvidarse de los aspectos mecánicos y técnicos de la astrofotografía (colimación, enfoque, estabilidad, …)

Apilado de imágenes con Registax:

Atmósfera y turbulencia

Ejemplos de astrofotografía planetaria

Uno de los mejores astrofotógrafos en cuanto a fotografía planetaria que he visto es Damian Peach. No dejéis de echarle un vistazo a la galería que hay en su página web: Damian Peach Astrophotography. Además tiene información completa sobre los equipos que utiliza y sus fotografías organizadas por años, de tal manera que podéis comprobar la impresionante evolución de este “monstruo” de la fotografía planetaria.

M97 – Nebulosa de la lechuza (Owl nebula)

M97, La nebulosa de la lechuza

M97 - Owl nebula

La nebulosa de la lechuza, M97 o NGC 3587, es una de los cuatro nebulosas planetarias que se pueden encontrar en el catálogo Messier. Además es uno de los objetos más débiles que podemos encontrar en dicho catálogo. Esta nebulosa se encuentra en la constelación de la Osa Mayor.

M97 fue descubierta por Pierre Méchain en febrero de 1781, aunque hasta 1866 no se realizó un análisis espectrográfico del objeto, que dio como resultado dos líneas principales de emisión, por lo que se entendió que la naturaleza de este objeto era que se trataba de una nube gaseosa.

M97 es una de las nebulosas planetarias más complejas. Su apariencia hace pensar que su apariencia real tridimensional debe corresponder a una forma de toroide vista de manera oblicua, de tal forma que la impresión que da es la de ver unos “ojos” (partes más débiles) que corresponden a las zonas de menor densidad gaseosa. Éste depósito se encontraría a su vez rodeado de una nube gaseosa de menor nivel de ionización.

La masa total de nebulosa se ha estimado en unas 0,15 veces la del Sol y la masa de la estrella central es 0,7 masas solares, mientras que su magnitud (la de la estrella central) es 16.

Como suele suceder con la mayor parte de nebulosas planetarias, M97 aparece bastante más brillante a la visión directa que fotográficamente, ya que gran parte de su emisión corresponde a la zona verde del espectro.

La distancia a la que se encuentra esta nebulosa varía bastante según las fuentes, mientras que algunos astrónomos la situan a unos 1300 años luz otros la llevan incluso hasta los 12000 años luz de distancia.

En esta astrofotografía, podemos verla bastante solitaria, pero realmente tiene otros objetos situados bastante cerca (como la galaxia M108), de tal manera que si se utiliza un equipo que abarque más campo puede aparecer y convertir a estos dos objetos en “la extraña pareja”.

El procesado de este tipo de objetos no es muy complejo ya que se protegen de manera sencilla con máscaras y son relativamente brillantes por lo que la relación señal ruido es bastante buena y se puede separar perfectamente del fondo de cielo.

Datos técnicos de la fotografía:

  • Takahashi TOA 150
  • FLI 8300
  • 80 minutos de integración
  • Escala de pixel: 1,38 arcosegundos/pixel

Los 10 errores más comunes en astrofotografía

Con el paso del tiempo, uno se va dando cuenta de que los mismos errores que cometió en su día cuando empezó a hacer astrofotografía los cometen personas que empiezan en el mundillo. No viene mal hacer un pequeño listado para que en la medida de lo posible (tampoco debe tomarse como dogma de fe) intenten evitarse.

1. Fotografiar varios objetos durante una misma noche

Suele ocurrirle a los principiantes (yo mismo sufrí de este mal). Cuando se hace astrofotografía, lo ideal es dedicar toda la noche al mismo objeto. Para obtener buenas astrofotografías es fundamental conseguir buena relación señal/ruido (lo veréis por ahí como SNR) y para ello tendremos que apilar el máximo número de tomas posibles del objeto que estemos fotografiando.

Cuando uno empieza en astrofotografía, suele emocionarse las primeras noches y todo son pruebas. Recuerdo mis primeras noches, cuando llegaba a casa con 5 ó 6 objetos distintos, procesaba y comparaba las fotografías con otras que veía por Internet y me daba cuenta de que algo estaba haciendo mal. Efectivamente, mientras yo dedicaba 10 o 12 exposiciones de 30 segundos a cada objeto, otras personas hacían tomas 10 o 12 exposiciones de 600 segundos a un sólo objeto. Los resultados eran evidentemente mejores.

En definitiva, hacer el máximo número de tomas posibles, del máximo tiempo posible que soporte tu cámara y permita tu cielo a un sólo objeto.

2. Dar más importancia a unos elementos del equipo que a otros

En astrofotografía, si queremos tener resultados óptimos tenemos que cuidar todos los detalles al máximo. Hay que tenerlo todo en cuenta: telescopio, montura, enfocador, unión entre telescopio guía y telescopio principal, equilibrado, puesta en estación, guiado, ajustes del software, enfoque, … Si cualquiera de los elementos anteriores falla (además de otros muchos), tendremos problemas y los problemas en astrofotografía se traducen en que habremos estado perdiendo el tiempo o nos tendremos que conformar con resultados mediocres en el mejor de los casos.

A la hora de establecer nuestro equipo, conviene que el conjunto
sea equilibrado. En la fotografía podemos un telescopio refractor
de gran calidad, junto con una montura adecuada al tamaño y peso
del conjunto. Además el sistema de fijación utilizado entre todos
los elementos es correcto.

Hay mucha gente que por ejemplo, prima la calidad del tubo fotográfico frente a la montura. Es un error, la montura no es sólo uno de los aspectos más importantes de un equipo astrofotográfico, sino que por muy bueno que sea el tubo que tengamos, si la montura no tiene la precisión/estabilidad necesarias, no le sacaremos rendimiento. Es más probable obtener una astrofotografía decente con un tubo mediocre y una montura decente, que con un tubo excepcional y una montura mediocre. No quiero decir con esto, que la montura sea más importante que el tubo, sino que es tan importante una cosa como la otra, lógicamente si tenemos una muy buena montura y después el enfocador de nuestro telescopio tiene holguras o sufre de mucho cromatismo, los resultados no serán buenos por muy “profesional” que sea la montura.

Y quien habla de monturas, tubos, cámaras y demás, habla también del acople entre el tubo guía y el tubo fotográfico (debe ser sólido como una roca), el enfocador (soportar suficientemente el peso que le colguemos), el método de enfoque, los parámetros de guiado, etc.

Hay que tener en cuenta que en astrofotografía, vamos a exprimir al máximo las posibilidades del equipo, y que el equipo siempre nos fallará por la parte más débil.

3. No tener en cuenta nuestro cielo y necesidades reales

Tenemos que ser realistas y adecuar nuestro equipo a la calidad del cielo que estemos utilizando. Imaginemos que trabajamos desde un sitio en el que la contaminación lumínica es medio/alta, tal vez deberíamos buscar una cámara que permitiera utilizar filtros de banda estrecha  y una buena sensibilidad en esas bandas para evitar este molesto “parásito” atmosférico.

Claro que hay que tener en cuenta también que una cámara de estas características puede acarrearnos gastos adicionales: rueda portafiltros, los mismos filtros, baterías para tener energía para estos instrumentos, etc. Si no queremos muchas complicaciones, podemos intentarlo con una reflex digital, que en halfa también puede dar buenos resultados.

Debemos hacer pruebas para ver qué tal es el fondo de cielo con el que trabajamos.

Pero al mismo tiempo también tener en cuenta nuestras necesidades reales. ¿Una cámara en blanco y negro para usar filtros o mejor una de color?. Si no disponemos de mucho tiempo para realizar la toma de datos, tal vez nos convenga mejor una cámara en color y probablemente una DSLR para no depender del ordenador para realizar las tomas. Es recomendable reflexionar sobre el tipo de uso que le vamos a dar al equipo antes de lanzarse a comprar una cámara.

4. No preparar la fotografía con antelación

Antes de salir, asegúrate de llevar todo el material necesario. Que luego puede ocurrir, que después de hacer 50 kilómetros en busca de cielo oscuro, se te haya olvidado el adaptador para conectar la cámara o el disparador, o unos simples tornillos para ajustar el tubo guía. Y eso fastidia la noche por completo. Realiza un pequeño inventario e intenta guardar todo el material siempre en el mismo sitio.

No queda ahí la cosa, queda una fase de estudio. ¿Qué tal estaremos de estabilidad atmosférica hoy?, ¿hace frío o calor?, ¿qué voy a fotografiar? (esto entraría dentro del siguiente punto), ¿tengo todas las baterías cargadas?, ¿he limpiado el sensor de la cámara?, ¿he limpiado los filtros?.

Estudiar la estabilidad atmosférica nos permitirá decidir qué telescopio y cámaras utilizar si es que tenemos varios. Por ejemplo, tenemos una cámara y dos telescopios con distintas focales. Si la atmósfera está muy turbia tal vez esa noche saquemos más rendimiento trabajando a una resolución por píxel más amplia (telescopio de menor focal), y si la atmósfera está más estable, es más probable que el tubo de mayor distancia focal le saquemos más rendimiento.

La temperatura puede que nos influya al elegir los tiempos de exposición. Yo por ejemplo trabajo a 400 ISO si hace mucho calor en invierno puedo usar ISO 800 sin demasiados problemas. También nos ayudará a decidir de qué tiempo de exposición realizamos las tomas, ya que cuando hace mucho calor, el ruido térmico suele ser bastante alto (aquí en Sevilla puede haber temperatura ambiente de 30º en algunas noches).

5. No tener suficiente información sobre el objeto a fotografiar

Es importante conocer el objeto que estemos fotografiando. Y no sólo el nombre o porque lo hayamos visto en fotografías. Hay muchos parámetros que nos pueden ser útiles, tamaño, posición, composición, magnitud, etc. A saber:

  • Posición: ¿Está muy bajo en el cielo? En ese caso podemos tener problemas con las turbulencias o se esconderá por el horizonte demasiado pronto. ¿Está muy alto? Cuidado con las posiciones zenitales, aunque teóricamente es donde mejor está el cielo, podemos tener problemas con la montura o el seguimiento. Hay que buscar un objeto a una altura adecuada, si tenemos mucho tiempo conviene buscar los que salen por el este ya que tendremos casi toda la noche para realizar las tomas.
  • Composición: Supongamos que queremos fotografiar una nebulosa de emisión cuya emisión se encuentra principalmente en la banda de h-alfa, tenemos que tener en cuenta que si fotografiamos con una reflex digital y ésta no tiene el filtro IR retirado estaremos perdiendo el tiempo, no conseguiremos más que un manchurrón rosado (me pasó con la Rosetta por ejemplo a pesar de que me habían advertido).  Incluso con algunas galaxias debemos tener cuidado, M33 por ejemplo tiene bastantes regiones h-alfa.
  • Tamaño: ¿Es un objeto adecuado para la resolución por píxel a la que trabajo? Si quiero fotografiar la nebulosa del anillo (M57) con un ED80 y la Canon 350D obtendré una manchita azulada ridícula. Es un objeto muy pequeño. En cambio la zona de la nebulosa de caballo es una zona ideal ya que podemos llenar el campo con nebulosas y estrellas muy llamativas. Tampoco puedo pretender fotografiar la nebulosa Norteamérica con 2000 mm de focal ya que no obtendré más que una imagen detalle de una pequeña zona de la nebulosa.
  • ¿Es un objeto difícil?: A priori podemos llevarnos una decepción en este sentido. Por ejemplo, una nebulosa sobradamente conocida como M42 puede parecer un objeto fácil, sin embargo, no lo es realmente, al contrario es un objeto adecuado para manos algo experimentadas. ¿Por qué? M42 es sin duda una nebulosa muy agradecida ya que su elevado brillo provoca que podamos capturarla correctamente con tiempos de exposición relativamente cortos. Pero, el problema se centra en las zonas más débiles de la nebulosa, para las que tendremos que alargar las tomas, pero si lo hacemos, quemaremos la zona central. Es una nebulosa que requiere que se combinen tomas de diferentes tomas de exposición, y combinar eso durante el procesado es algo más complejo de lo que parece si no queremos que el resultado sea fatal. Hay otras nebulosas que por el contrario pueden parecer mucho más difíciles y en cambio resultan mucho más agradecidas y sencillas de procesar. Es decir, debemos pensar tanto en la dificultad de captura del objeto como en la dificultad de su procesado.

6. No dar la suficiente importancia al procesado

Creo que leyendo los puntos anteriores, a estas alturas tendremos bastante claro que el trabajo de campo es fundamental, pero si después no sabemos qué hacer con los datos obtenidos en la cámara, la astrofotografía que obtendremos será un pobre intento de fotografiar un objeto celeste.

El procesado de los datos es el arte de obtener la mejor y más adaptada a la visión humana versión de los datos capturados por nuestro equipo fotográfico. Tenemos que tener en cuenta que el procesado también es algo bastante subjetivo y en las astrofotografías se nota bastante la mano de quién ha manejado el ratón del ordenador.

Suele ocurrir, que cuando alguien realiza sus primeras astrofotografías se decepciona bastante al ver las imágenes recien descargadas de la cámara en el ordenador. Se podría decir que estos datos en bruto, no se parecen en nada a las maravillosas fotografías (otras como las mías no tanto) que se pueden encontrar por la red o en los libros. Esto no quiere decir que hayamos hecho algo mal. Comprobémoslo con un par de imágenes del antes y el después:

Imagen perteneciente a Andrómedabcn donde nos
explican los pasos que se han realizado para
obtener la imagen final.

Así pues, vemos que el procesado de datos es fundamental para obtener buenos resultados. Existen en la red muchos tutoriales y herramientas como las Astronomy Tools de las que hablaba el otro día, o Pixinsight programa del que podemos solicitar una prueba gratuita válida durante 45 días.

Por ejemplo, uno de los principales problemas que hay, es estirar el histograma de la imagen (para poder conseguir sacar a la luz toda la información almacenada en la imagen), sin proteger las estrellas. Esto provoca que las estrellas se engorden, provocando que queden como “pelotas de golf”.

Podemos encontrar diferentes tutoriales de procesado para astrofotografía por Internet, una web imprescindible para principiantes es ésta:

Web de Ferrán Bosch, procesado básico con Pixinsight

Partiendo de estos tutoriales, con el tiempo desarrollaremos nuestras propias técnicas, que pueden ser buenas o malas, pero al final resultará nuestro estilo de procesado.

7. Tener expectativas demasiado altas

Hay que comenzar con humildad y siendo conscientes de nuestras limitaciones, no conviene obsesionarse mucho ya que las mejoras van llegando poco a poco. No podemos pretender convertirnos en Robert Gendler de la noche a la mañana, ya que tened en cuenta que es un astrofotógrafo con mucha experiencia en procesado, un equipo de primera y acumula horas y horas de exposición para un mismo objeto. A efectos prácticos eso es imposible de conseguir en las primeras “horas de vuelo”.

También hay que acostumbrarse a que en muchas ocasiones nos “estrellaremos” literalmente contra algunos problemas que en algunas ocasiones arruinarán toda la sesión y en otras nos ocasionarán tener datos para procesar no demasiado buenos. No te asustes si tus primeras fotografías son auténticos churros, todos hemos pasado por eso.

En definitiva, si realmente te gusta esto: paciencia.

8. Cámaras con píxeles más grandes son más sensibles

Falso. Existe la creencia generalizada de que los píxeles más grandes son más sensibles que los píxeles de pequeño tamaño. Esta “regla”, se cumple en muchos casos, pero no siempre. Aquí es donde entra en juego otro parámetro importante de una cámara CCD (en DSLR es difícil de determinar): el Full Well. El Full Well es un parámetro que indica la capacidad de almacenar fotones que tiene un píxel (se mide en electrones).

¿En qué afecta el Full Well? Pues no sólo se trata de la capacidad de almacenar fotones que tiene un píxel, sino que es un parámetro importante que nos dictará cuándo alcanzamos la saturación, es decir, el momento en el que un píxel (los píxeles de comportan como un pozo donde caen los electrones) se llena y los electrones que siguen llegando simplemente se desbordan (no se almacenan). Así pues, en principio, un píxel grande tardará más tiempo en saturarse que otro más pequeño.

Sin embargo, los sensores CCD actuales, especialmente los que tienen gran número de píxeles, admiten una técnica que se llama binning. ¿Qué es el binning? Consiste en hacer que dos o más píxeles del sensor se comporten como uno sólo. En este caso, perdemos resolución, pero ganamos sensibilidad y capacidad para almacenar electrones. Las cámaras CCD actuales soportan binning 2×2, 3×3 o incluso 4×4 y mayores. Pongamos por caso que utilizamos un sensor que tiene píxeles de 5,4 micras (hay modelos actuales bastante populares con esta configuración), si trabajamos en binning 2×2, el sensor se comportará como si tuviera píxeles de 10,8 micras, aunque nuestras imágenes tendrán la mitad de resolución.

9. Decir que trabajas a una focal determinada

En astrofotografía, es incorrecto hablar de que trabajamos con una focal determinada. Lo he comentado en varias ocasiones, lo correcto es hablar de resolución por píxel. La resolución por píxel es un valor que hay que calcular en base a la focal efectiva del telescopio con el que trabajemos y al tamaño de los píxeles de la cámara que estemos utilizando. ¿Cómo se calcula la resolución por píxel?

Es sencillo, debemos aplicar una simple fórmula que nos dará como resultado la resolución por píxel en segundos de arco por píxel:

res = (206,265 x tamaño del píxel en micras) / focal efectiva del sistema

Si esto te es algo complicado o te quieres hacer una idea sobre cómo pueden quedar distintos objetos a diferentes resoluciones por píxel (distintos telescopios y distintas cámaras) existe un programa gratuito que puedes utilizar para calcular esto directamente, se trata de CCD Calc. Además el programa incluye imágenes de diferentes objetos celestes para que compruebes cómo va a salir un objeto con una determinada configuración:

Este programa no contiene algunas cámaras CCD/Reflex más recientes y telescopios habituales, yo he modificado la base de datos del programa dejando únicamente los tubos que habitualmente se utilizan en astrofotografía (me quedan añadir aún más) y algunas cámaras de reciente entrada en el mercado. Se trata del archivo “camera_data.dat”, sólo tenéis que sustituir el archivo original por este. Os recomiendo hacer una copia de seguridad del archivo anterior por si necesitárais recuperarlo.

10. Culpar a cualquier cosa antes que a uno mismo

Una de las muletillas más utilizadas por los astrofotógrafos sin duda será “es que…”. No son más que excusas para intentar ocultarse a uno mismo que algo hemos hecho mal. En vez de quejarte, refuerza ese punto la próxima vez. Analiza de dónde viene el error y haz lo necesario para no volver a cometerlo. En astrofotografía los errores se pagan quedándose sin foto esa noche o haciendo un verdadero churro.

Revisa que todo funcione correctamente antes de salir de casa, incluso que la montura tenga “las tuercas apretadas”, ya que todos esos problemas después en la oscuridad son más difíciles de resolver.

Y para finalizar…

Seguro que hay cientos de problemas más y si estas empezando (o incluso si llevas largo tiempo en esta afición) posiblemente te iras encontrando con todos los problemas que te puedas imaginar y otros que incluso no seas capaz de imaginar, pero espero que siguiendo estos sencillos consejos y poniendo atención por nuestra parte, conseguiremos  que nos encontremos con el menor número de imprevistos posibles.

Bibliografía y webs recomendadas:

¡Suerte!

Galaxia M106 y sus acompañantes

Por fin se abrió un hueco entre las nubes y hemos podido realizar una escapadita al campo para hacer algo de trabajo práctico. Ya había ganas de quitarle el polvo al equipo después de tantos meses llueve que te llueve.

Le ha tocado turno a una galaxia interesante: M106 ó NGC 4258, una galaxia Seyfert con “acompañantes” fotogénicas.

Galaxia M106 y sus compañeras

M106 se encuentra en la constelación de Canes Venatici, aunque es más fácil localizarla gracias a la Osa Mayor, ya que se encuentra muy próxima al gran carro. Fue descubierta por Pierre Méchain en 1781 y se ha clasificado como una galaxia espiral gigante. Su tamaño es similar al de M31, pero se encuentra algo más lejos, a unos 22 millones de años luz de la Tierra.

Las mediciones indican que M106 se aleja a 537 km/s y es bastante probable que pertenezca al grupo de galaxias de la Osa Mayor al que también pertenecen otras notables galaxias como M108 y M109.

Hoy en día se sospecha que esta galaxia puede tener un agujero negro supermasivo en su zona central y que parte de la galaxia está atrapada por el poco gravitatorio del mismo por lo que emite rayos X y por lo tanto también está catalogada como galaxia Seyfert.

En esta galaxia, es reseñable una gran diferencia de luminosidad entre los brazos exteriores, compuestos principalmente por polvo y los brazos de la zona central que culminan en sus extremos por aglomeraciones azuladas correspondientes a cúmulos de estrellas azuladas. En la fotografía se aprecia perfectamente la tremenda diferencia de luminosidad, y trabajo me ha costado que se vea ya que en los datos originales de la cámara apenas se distinguían del fondo de cielo. Esta vez hice exposiciones de 300″ hasta acumular un total de 100 minutos de integración, una pequeña prueba a ISO800 para ver cómo afectaba a la relación señal ruido (SNR), pero me doy cuenta de que tal vez le hubiera venido mucho mejor una exposición algo más larga aunque tuviera que sacrificar algunas tomas. Experiencia acumulada ;)

La fotografía se ha realizado con la Canon 350D acoplada al Skywatcher ED80, por lo que se ha captado un campo bastante generoso en el que han aparecido siete galaxias en total. Son las siguientes:

  • NGC 4220: Zona superior izquierda. A tamaño máximo se observa perfectamente el bulbo central, la galaxia es pequeña y aquí no he podido obtener más detalle por las limitaciones lógicas de trabajar a esta resolución.
  • NGC 4217: Zona centro-derecha. Galaxia de bastante tamaño que podemos ver claramente de perfil, se parece bastante a M104 (galaxia del sombrero), al menos en apariencia y por lo que veo tiene un aspecto amarillo-rojizo.
  • NGC 4248: Galaxia que podría considerarse satélite de M106, por la forma que toma parece que la vemos de perfil. En la fotografía se encuentra en posición casi vertical justo por encima de M106.
  • NGC 4231 y NGC 4232: Dos pequeñas galaxias situadas aproximadamente en el centro de la fotografía. Apenas pueden diferenciarse de estrellas ya que la resolución por pixel es bastante amplia, pero se apreci
  • NGC 4226: Pequeña galaxia que a esta focal parece similar a NGC 4231 y NGC 4232.

Parece que vuelve el buen tiempo, al menos durante el fin de semana, esperemos que se pueda volver a hacer astrofotografía esta semana.

Acciones Photoshop para procesado de imágenes astronómicas

Uno de los problemas que nos encontramos los que hacemos astrofotografía, es que el procesado de las imágenes que obtenemos es poco convencional y las herramientas de tratamiento fotográfico se quedan en algunas ocasiones algo cortas o su utilización es cuando menos farragosa para nuestros propósitos.

En ProDigitalSoftware tenéis un conjunto de acciones para Photoshop y Photoshop Elements bastante completo que por 20 ridículos dólares (unos 15€ con el cambio actual)  nos ofrece una serie de herramientas completas para aquellos que quieran procesar sus imágenes astronómicas. Creo que es un precio bastante razonable, aunque tal vez si sabemos utilizar Photoshop a fondo puede que nos interese fabricarnos las nuestras propias. Tampoco es que se trate de herramientas profesionales, pero si Pixinsight te parece un criptograma o simplemente no quieres complicarte mucho la vida, estas herramientas te pueden ayudar.

Tenemos dos herramientas básicas:

  • StarSpikes Pro Plugin para Photoshop (59,95$)
  • Astronomy Tools (para Elements y Photoshop)

El primero la verdad es que no me resulta nada interesante, aunque hay gente que se muere porque en sus astrofotografías aparezcan “spikes”, como si se tratara de un reflector. Tal vez los spikes hagan las fotografías más atractivas visualmente hablando, pero creo que es una cuestión que se debería dejar a la óptica. Un ejemplo de lo que hace:

En cuanto al segundo, es donde se aglutinan la mayor parte de funciones y donde podemos destacar las siguientes:

  • Construir una imagen RGB a partir de distintos canales
  • Sintetizar el canal verde desde los datos del rojo y el azul.
  • Eliminación de pequeños gradientes
  • Eliminación de grandes gradientes
  • Eliminación de contaminación lumínica (2 algoritmos distintos)
  • Seleccionar las estrellas más brillantes
  • Hacer que las estrellas empequeñezcan
  • Reducción de ruido en las zonas más oscuras
  • Elminación de ruido cromático
  • Reducción de halos azules/violetas
  • Aumentar el color de las estrellas

Y otras muchas que podéis consultar en su web.

Atik Titan, nueva cámara multiuso

En Atik no paran de presentarnos novedades en este año 2010. La nueva cámara, Atik Titan, es fundamentalmente una CCD “multiuso” que utiliza el sensor Sony ICX 424 con bajo ruido de lectura (5 electrones) y con electrónica capaz de operar a 15 frames por segundo en modo de alta velocidad.

¿Por qué hablamos de multiuso? Pues porque esta cámara se puede utilizar tanto para aplicaciones de astrofotografía planetaria como astrofotografía de cielo profundo. Así pues, se presenta como un modelo ideal para aquellos que quieren abarcar todos los campos y no quieren tener más de una cámara. No sólo eso, sino que puede valer también para alguiuen que la quiera para hacer autoguiado y eventualmente se dedique a hacer planetaria.

Otra de las características es que el conversor analógico digital es de 16 bit, lo que puede mejorar mucho la resolución de las imágenes obtenidas.

También está refrigerada y consigue reducir 20 grados Celsius la temperatura ambiente.

Por si fuera poco la cámara también se puede utilizar como cámara para autoguiado ya que tiene puerto ST4.

Características técnicas:

  • Sensor: Sony ICX 424
  • Resolución: 659×494
  • Tamaño de píxel: 7,4 micras
  • ADC: 16 bit
  • Ruido de lectura: 5 electrones
  • Consumo: 0,55 amperios
  • Refrigeración: Termoeléctrica, -20ºC
  • Peso: 350 gramos
  • Puerto de guiado: ST4

Es probable que esta cámara aparezca a mediados de abril de 2010, a un precio que podría rondar entre los 400 y los 500 euros aquí en España.

En mi opinión, un campo demasiado pequeño para hacer cielo profundo si somos astrofotógrafos postaleros, pero en planetaria puede dar un rendimiento bastante bueno con focales altas. Sus grandes píxeles seguramente le permitan obtener mucha sensibilidad y mantener el ruido a raya. Parece que Atik quiere hacer que se mueva este mercado y eso siempre se agradece por parte de los usuarios.