Hará unos 5000 u 8000 años, una nueva y brillante luz apareció en el cielo y se mantuvo ahí durante unas pocas semanas. La explosión alcanzó una magnitud de -8, lo que quiere decir que tenía un brillo tal que rivalizaba con la Luna llena. Hoy en día, sabemos que aquella luz, fue una estrella supermasiva que explosionó y esparció sus gases por el espacio formando los filamentos que pueden verse en la nebulosa del velo. Este cadáver estelar, descansa a unos 1.400 años luz de distancia, en la constelación del cisne. En realidad, hay dos velos, en esta ocasión el que he fotografiado es el que queda más al oeste, aunque en la esquina inferior izquierda, puede observarse parte del velo este. La estrella más brillante que queda encima de la nebulosa está catalogada como 52 Cygnus y es visible a simple vista sin instrumentos ópticos como telescopios o prismáticos.
Popularmente se conoce este objeto como “la escoba de la bruja”, NGC6960 en el nuevo catálogo general o el “Velo oeste“.
Este tipo de nebulosas se forma cuando una estrella que supera 1,4 masas solares (límite de Chandrasekhar) empieza a contraerse hasta que llega a convertirse en una estrella neutrónica (tiene tanta densidad que los electrones y protones se “funden” hasta formar neutrones) a través de una tremenda explosión que posiblemente es uno de los espectáculos más impresionantes del universo. El resultado es una nebulosa remanente de supernova, como la nebulosa del Velo.
La nebulosa del velo (oeste), se encuentra a unos 6.000 años luz (aunque la cifra varía entre 5.000 y 8.000 según los estudios) y se le estima una magnitud de 7.0, tiene un tamaño 37 minutos de arco.
La noche estaba bastante bien, aunque a última hora empezó a condensarse humedad, así que aproveché para hacer darks y echar un ojo al telescopio, que casi nunca hago observación
La fotografía son 12 tomas de 600″ a ISO400, con un telescopio Skywatcher ED80, cámara Canon 350D sobre montura Orion Atlas y con filtro IDAS LPS.
5 darks, 30 bias y 30 flats para el calibrado.
El procesado mediente Pixinsight en el que he utilizado alguna técnica nueva de “mi invención” con resultado bastante aceptable. El objetivo era darle más protagonismo a la nebulosa aumentando el contraste. Para ello he utilizado la herramienta wavelets y varias máscaras de estrellas, según el proceso que estuviera haciendo. Lo que está claro es que el proceso ACDNR ha ayudado enormemente a eliminar el resto del ruido que ensuciaba la imagen y que me voy a tener que acostumbrar a hacer darks SIEMPRE, una de mis tareas pendientes.
Espero que os guste.

[...] mostré y comenté sobre la Nebulosa del Velo, concretamente el que se encuentra al oeste. Conocida como NGC6960 o Escoba de la [...]