
Cuando hace unos días, mi MacBook Pro se quedó sin imagen casi me quedé sin aliento. Hacía unos tres meses que le había vencido la garantía y mi primera sospecha fue que la tarjeta gráfica se había estropeado o que el cable plano que transmite datos entre la pantalla y la placa base se había partido.
El susto fue mayor incluso al leer multitud de problemas que diferentes usuarios habían tenido con reparaciones diversas de sus equipos: retrasos, precios astronómicos, …
Buscando información sobre mi problema, me encontré con que algunos equipos que montaban la NVIDIA 8600M GT habían sufrido el montaje de una pieza defectuosa de fábrica.
El caso es que sin saberlo, lo llevé a un servicio técnico autorizado, concretamente a GoldenMac en Sevilla.
El equipo se entregó un sábado y miércoles por la tarde me llamaron para decirme que ya estaba reparado y que pasara a recogerlo cuando quisiera. Lo mejor, además de la rapidez, el precio: 0 €.
Apple reconoció hace tiempo que se trataba de un problema de fábrica, así que ha extendido la garantía a los equipos afectados y lo reparan gratuitamente haciéndose responsables de la trapatiesta.
Para mí, esto es servicio, no muchas compañías ofrecen esto y la verdad es que han reforzado mi confianza en la compañía.
Ya de paso, y como ha estado en el “médico”, le he regalado un disco externo para utilizarlo con Time Machine y tener copias de seguridad diarias. Concretamente un Western Digital de 500Gb, que trae conexión Firewire 800. Lo suyo es el Time Capsule, pero tampoco me importa demasiado que haya que conectar el cable. Ya viene formateado para Mac y además mantiene el aspecto de aluminio del ordenador, así que estupendo.